Perdona hermano mio si te digo que ganas de escribirte no he tenido.
No sé si es el encierro, no sé si es la comida o el tiempo que ya llevo en esta vida.
Lo cierto es que el zoologico deprime y el mal no se redime sin cariño.
Si no es por esos niños que acercan su alegria seria mas amargo todavia.
A tí te irá mejor, espero, viajando por el mundo entero.
Aunque el domador, según me cuentas, te oblige a trabajar mas de la cuenta.
Tu tienes que entender, hermano, que el alma tiene de villano.
Al no poder mandar a quien quisiera descargan su poder sobre las fieras.
Muchos humanos son importantes silla mediante latigo en mano.
Pero volviendo a mí nada a cambiado, aquí, desde que fuimos separados...
Hay algo sin embargo que noto entre la gente parece que miraran diferente.
Sus ojos han perdido algún destello, como si fueran ellos los cautivos.
Yo sé lo que te digo, apuesta lo que quieras, que afuera tienen miles de problemas.
Caímos en la selva de marmol y miren que piadosas manos.
Su aire esta viciado de humo y muerte y quien anticipiar puede su suerte.
Volver a la naturaleza seria su mayor riqueza.
Allí podrán amarse libremente y no hay ningún zoologico de gente.
Cuidate hermano...
Yo no sé cuando pero ese dia VIENE LLEGANDO!